La vela oceánica del más alto nivel ya tiene contornos definidos para su mayor evento. La organización de la 38ª America's Cup divulgó las condiciones que regirán la próxima edición, y confirmó lo que muchos navegantes esperaban: por primera vez, las fases decisivas de la competición más tradicional del yachting se disputarán en Italia, con Nápoles recibiendo tanto la Louis Vuitton Cup como el Match final.
Cómo será la disputa
Según el documento divulgado por el director de regata, Iain Murray, la competición tendrá una serie de apertura con seis regatas de flota disputadas en los AC75, los monocascos de foil que vuelan sobre el agua a velocidades impresionantes y transformaron la America's Cup en un espectáculo de tecnología e ingeniería naval.
El calendario prevé el inicio de la fase de grupos en mayo de 2027, avanzando hacia la Louis Vuitton Cup, la clasificatoria que define qué desafiante enfrentará al actual campeón. La decisión, el Match de la 38ª America's Cup, está marcada para el 10 al 18 de julio de 2027, en Nápoles.
Los equipos en disputa
La edición reúne a algunos de los principales nombres del yachting mundial. Entre los inscritos están el Emirates Team New Zealand (actual campeón y defensor del título), el Athena Racing (desafiante oficial), el italiano Luna Rossa, el suizo Tudor Team Alinghi, el francés La Roche-Posay Racing Team, el American Racing (EE. UU.) y el Team Australia.
Entre ellos, Luna Rossa carga un significado especial: además de correr en casa, el equipo italiano cumplirá 30 años de historia en 2027 y disputará su séptima campaña en la America's Cup. No por casualidad, el equipo renovó recientemente su alianza con la UNESCO por la protección de los océanos, llevando la causa ambiental a las propias velas.
Mucho más allá de la regata
La America's Cup es, al mismo tiempo, deporte de altísimo rendimiento y una de las mayores vitrinas tecnológicas del planeta. Cada AC75 concentra lo más avanzado en hidrodinámica, materiales compuestos, aerodinámica y automatización, innovaciones que, con el tiempo, acaban influyendo en toda la industria náutica.
Llevar la decisión a Nápoles también transforma la competición en un enorme motor de Economía del Mar: hotelería, turismo, gastronomía, transporte, transmisión, tecnología y servicios especializados son movilizados por un evento que reúne a millones de espectadores en todo el mundo. Cuando la vela llega a ese nivel, deja de ser solo un deporte y pasa a ser desarrollo económico, cultural y territorial.
Con información de la America's Cup (Louis Vuitton 38th America's Cup).
Por: Redação Mundo Mar
Foto: Giulia Caponnetto / Luna Rossa







